Dieta mediterránea

La dieta mediterránea está basada en la famosa pirámide alimenticia que establece el número de porciones diarias y semanales que se pueden tomar de los principales grupos de alimentos.

Dieta mediterránea

Esta dieta tiene la particular ventaja de que no restringe ningún tipo de alimento, tan sólo reduce la proporción de su consumo a los que resultan menos saludables limitándolos a una o dos veces por semana, por lo que resulta más fácil de seguir por quienes tienen problemas con las dietas restrictivas.

La dieta mediterránea es mucho más que un régimen alimenticio constituyendo un estilo de vida en el que nutricionistas de todo el mundo se han inspirado como modelo preventivo de enfermedades cardiovasculares y otras patologías asociadas al envejecimiento.

Fundamentos de la Dieta Mediterránea

La dieta mediterránea se basa en alimentos frescos y de temporada, especialmente frutas, verduras, cereales y consumo moderado de pescados, carnes y lácteos. Su principal fuente de grasa es el aceite de oliva que tiene reconocidos efectos cardio protectores en la salud y representa una opción mucho más saludable respecto a mantequillas y margarinas.

Al cocinar productos de autóctonos y de temporada, el aporte nutricional es mayor para cubrir las necesidades diarias en unas pocas razones.

El consumo de vino en las comidas también es una costumbre extendida en la dieta mediterránea por su contenido en resveratrol constituye una buena fuente de antioxidantes adicionales, no obstante, para disfrutar de sus ventajas con una o dos copas al día es más que suficiente y no constituye uno de los pilares básicos de la dieta, pudiéndose suprimir si se desea y cambiarlo por otra bebida saludable como zumo de frutas o simplemente agua.

El método de preparación de los alimentos también distingue la dieta mediterránea de otras dietas con preferencia por los alimentos frescos o hervidos, uno de los sistemas de cocción que menos nutrientes destruyen en el proceso, mientras que los fritos y rebozados se consumen de manera puntual.

Esta dieta se ha consolidado a lo largo de los siglos mediante las poblaciones que viven en los países mediterráneos, demostrando activamente que es un régimen alimenticio qu e funciona para mantenerse en un peso saludable y evitar enfermedades degenerativas o retrasar su aparición.

¿Tiene carencias la dieta mediterránea?

Muchas personas que se plantean seguir una dieta mediterránea se plantean si esta puede tener algún tipo de carencia y déficit nutricional. La dieta mediterránea es un régimen muy completo que puede ser adoptado como estilo de vida permanente durante mucho tiempo, no obstante, algunos expertos se plantean la posibilidad de que algunas personas manifiesten niveles bajos de algunos minerales en el organismo como el hierro y el calcio. Esto fundamentalmente se debería al escaso aporte de lácteos y de carnes rojas por los consumidores de esta dieta.

Con un aporte nutricional correcto en la dieta esto no tendría porqué pasar, pues por ejemplo, el calcio puede extraerse fácilmente de fuentes vegetales como los frutos secos (especialmente las almendras), verduras y hortalizas sin necesidad de recurrir a los productos lácteos. En cuanto al hierro, también se puede suplir perfectamente con fuentes vegetales, aunque es cierto que el hierro hemo (de origen animal) se absorbe mejor por el organismo· En caso de presentar algún tipo de déficit, incrementar el consumo de vitamina C y un suplemento temporal de hierro podría ayudar a compensar esta carencia si llegara a presentarse.